Daniel Gascón

Categoría: Extravagancias

ESAÚ, LAS LENTEJAS Y LA GRATIFICACIÓN DIFERIDA

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1.

Del Génesis, 25:34:

Una vez, Jacob había preparado un guiso cuando llegó Esaú del campo, agotado. Dijo Esaú a Jacob: “Oye, dame a probar de lo rojo, de eso rojo, porque estoy agotado”. Por eso se ve le llamó Edom. Dijo a Jacob: “Véndeme ahora mismo tu primogenitura”. Dijo Esaú: “Estoy que me muero. ¿Qué me importa la primogenitura?”. Dijo Jacob: “Júramelo ahora mismo”. Y él se lo juró, vendiendo su primogenitura a Jacob. Jacob dio a Esaú pan y el guiso de lentejas, y éste comió y bebió, se levantó y se fue. Así desdeñó Esaú la primogenitura.

2.

Escribe Daniel Kahneman en Pensar rápido, pensar despacio (Debate):

“En uno de los experimentos más famosos de la historia de la psicología, Walter Mischel y sus estudiantes sometieron a niños de cuatro años a un cruel dilema. Se les dio a elegir entre una pequeña recompensa (un Oreo), que podían obtener en cualquier momento, y una recompensa mayor (dos galletas, para la que tenían que esperar 15 minutos en condiciones difíciles. Tenían que permanecer solos en una habitación delante de una mesa con dos objetos: una sola galleta y una campana que el niño podía tocar en cualquier momento para llamar al experimentador y recibir otra galleta. Así se describió el experimento: ‘No había juguetes, ni libros, ni fotos ni otros ítems potencialmente distractores en la habitación. El experimentador salía de la habitación y no volvía hasta pasados 15 minutos, o si el niño había tocado la campana, o se había comido las recompensas, o se levantaba, o mostraba algún signo de angustia’.

Los niños eran vigilados a través de un espejo semitransparente y la película que muestra su comportamiento durante el tiempo de espera provocaba siempre las risas de sus espectadores. Alrededor de la mitad de los niños realizaron la proeza de esperar 15 minutos, principalmente desviando la atención de la tentación de la recompensa. Diez o quince años más tarde se había abierto una gran brecha entre aquellos que habían resistido la tentación y los que no la habían resistido. Los primeros dieron puntuaciones más altas en control ejecutivo de tareas cognitivas y, especialmente, en la capacidad de repartir su atención de modo eficaz. Como adultos jóvenes, eran menos propensos a tomar drogas. Asimismo, se puso de manifiesto una diferencia significativa en aptitud intelectual: los niños que a los cuatro años habían mostrado más autocontrol obtenían puntuaciones sustancialmente más altas en test de inteligencia”.

[Imagen.]

JAVIER TOMEO, GARCÍA MÁRQUEZ Y EL PREMIO NOBEL

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El 21 de octubre de 2012 fui con Javier Tomeo al programa A vivir Aragón, que dirige y presenta Miguel Mena en Radio Zaragoza/Cadena Ser, para hablar de Cuentos completos (Páginas de Espuma). Tomeo tenía problemas para andar y tuvimos que subir por un montacargas que había detrás de la radio. Miguel Mena preguntó a Tomeo por los cuentos y por los temas de su obra y su forma de ver el mundo. Le recordó que en 1999 la ciudad de Zaragoza lo había presentado como candidato al Premio Nobel. Tomeo dijo que el Premio Nobel era un acto de afirmación política. Todos los sitios ahora querían tener su Premio Nobel, su alpinista que ha llegado al Everest. Así que, dijo, “no le doy mayor importancia”.

–Me plantea el problema, si me dieran el Premio Nobel, de cómo ir a recibir el Premio, si con un pañuelo en la cabeza como buen aragonés, porque, no sé, hubo uno que fue vestido de colombiano… ¿Quién era? García Márquez…

–Sí, García Márquez fue con una guayabera típica de su… -dijo Miguel.

–Pues yo iría, seguramente, con la cabeza bien atada.

[Aquí el podcast. La entrevista con Javier Tomeo empieza a la 1:20:30, lo del Nobel, más o menos, a la 1:26.]

[En la imagen, Tomeo según Luis Grañena.]

JAVIER TOMEO, GARCÍA MÁRQUEZ AND THE NOBEL PRIZE

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On 21 Octuber 2012 Javier Tomeo and I were invited to speak on the Radio Zaragoza/Cadena Ser programme A vivir Aragón, directed and hosted by Miguel Mena. We were to talk about Tomeo’s Cuentos completos, which had just been published by Páginas de Espuma. Tomeo had difficulties walking and we had to take a service lift behind the radio. Miguel Mena asked Tomeo about his stories, the themes in his work and the way he saw  the world. He reminded Tomeo that the city of Zaragoza had nominated him as a candidate for the Nobel Prize in Literature in 1999. Tomeo replied that the Nobel Prize had become an act of political affirmation. Every place wanted to have a Nobel Prize or an Everest-conquering climber. So, he said, “I don’t think it’s that important.”

“If I received the Nobel Prize,” he said, “it would present me with the problem of how should I go and receive the Prize, maybe with a kerchief  wrapped around my head, like a good Aragonese man, because, I don’t know, there was a guy who went dressed as a Colombian… Who? García Márquez…”

“Yes, García Márquez  sported a guayabera, typical from his…,” replied Miguel.

“Well, then, I would probably go with a tightly-wrapped head.”

[You can listen to the podcast here. The interview with Tomeo starts at 1:20:30. The Nobel conversation starts at 1:26.]

[Tomeo according to Luis Grañena.]