UN BRINDIS POR BOHUMIL HRABAL

por gascondaniel

hrabal

He leído  Los frutos amargos del jardín de las delicias (Galaxia Gutenberg, 2014), la estupenda biografía del gran Bohumil Hrabal, que habría cumplido cien años en 2014. La autora, la novelista y traductora de Hrabal Monika Zgustova, cita dos deseos de Hrabal relacionados con la auténtica espuma de los días:

“Me gustaría tener una hija –apunta Hrabal para sí mismo– que naciera de la espuma de la cerveza, una vez que los dioses me hayan privado de la masculinidad, como a Cronos, del sexo sextirpado del cual el mar en torno a Chipre se hizo espuma y de esa tierna espuma nació la bella Venus. Pero nosotros no habitamos los mitos, ni las preciosas leyendas… de modo que si yo tuviera que tener una hija, por lo menos la bautizaría con cerveza y el primer año de su vida la bañaría solo y exclusivamente en cerveza… Cuando llegue mi hora, yo mismo me administraré la extremaunción… la extremaunción con cerveza de Pilsen”.

Y tambén:

“Me gustaría que en mi última hora alguien me diera la extremaunción con cerveza –escribe a su amigo Marysko en aquella época–, así llegaría al horno crematorio untado con cerveza y ya no desearía nada, solo que metiesen mis cenizas en una gran lata de cerveza… y que así me enterraran en la tumba familiar en el cementerio de Hraditško, en aquella tumba que compré como regalo de cumpleaños a mi mujer…”.

Y otra frase que Zgustova cita del autor de Una soledad demasiado ruidosa: “Un texto debe ser como una cuchilla de afeitar escondida en un pañuelo”.

[Imagen.]

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