BIENVENIDOS A CASA

por gascondaniel

casitas

1.

Gordon Brown da un discurso.

2.

The Economist: Gran Bretaña sobrevive. Philip Stephens: Hay que cambiar el mobiliario del Estado.

3.

Xavier Vidal-Folch sobre el triunfo de la tercera vía:

“¿Quién ha ganado? Ha ganado la “tercera vía”, y por un margen muy sólido, más que suficiente. No se han impuesto ni el inmovilismo unionista ni el rupturismo secesionista. Los votantes han elegido el “no”, pero de ninguna manera un “no” cualquiera, que avale un estático statu quo. Los escoceses han optado por permanecer en el Reino Unido de una forma dinámica y distinta. O sea, con el decisivo añadido de la profundización del autogobierno, del aumento de las competencias autonómicas, de su blindaje. Eso, allí y en Castellterçol, se denomina “tercera vía”.

Lo verdaderamente curioso es que esta opción aparentemente no concursaba.

[…]

Hacia fuera, y como la política europea y exterior de un país no deja de ser el trasunto de la política interna, la noticia es magnífica para el europeísmo. De entrada, los europeos encontrarán alivio en el alejamiento de los peores augurios: el desgarro e inestabilidad de uno de sus principales Estados; el consiguiente avance del nacionalismo más reaccionario y defensor de las esencias patrias del partido de Nigel Farage; el posible contagio incentivador de algún otro soberanismo que ahora se queda viudo; la distorsión de la UE cuando empieza una legislatura decisiva para su recuperación económica y relanzamiento político; el lío nuclear y defensivo que una secesión hubiera supuesto para la OTAN. Pero el suceso de la votación —ese bello espectáculo, siempre digno y dignificante cuando se hace como debe hacerse— gratificará especialmente a los más europeístas. Desde hoy al Gobierno de Londres le será mucho más arduo argumentar contra los avances federales de los Veintiocho. Scots, be welcome home!“.

4.

Vidal-Folch sobre un referéndum anticatalán:

“Pero ahí afloran las severas incógnitas sobre la propia ley: Uno, configura las consultas como falsos (“simulados”, “encubiertos”) referendos, con menores garantías que estos. Dos, el voto a los 16 años contrasta con la mayoría de edad a los 18 y conculca la seguridad jurídica. Tres, elpresident invade competencias del Parlament en una materia (la convocatoria), reservada a este. Cuatro: votarían los catalanes del exterior pero en peor condición los catalanes del resto de España. Cinco, y lo peor: la falta de garantías en derechos básicos, pues para modificar los datos del registro de consultas no se necesitaría el acuerdo del votante. Lo que viola el art. 6 de la ley orgánica 15/1999 de Protección de Datos: “El tratamiento de datos de carácter personal requerirá el consentimiento inequívoco del afectado”.

Vámonos a Puerto Rico“.

5.

Eduardo Virgala y unas reflexiones jurídicas sobre la ley de consultas catalana.

6.

Preguntar fue el error, por José Ignacio Torreblanca.

7.

La democracia frívola, por Arcadi Espada.

8.

Gregorio Morán intenta frenar la estupidez.

9.

Formas de colonialismo, por Bernard Porter.

10.

Aragón, siempre integrando.

11.

Unas palabras en defensa de nuestro país.

[Imagen.]

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