AMOR, LITERATURA Y SECRETOS

por gascondaniel

JOSÉ-GUTIÉRREZ-SOLANA-CHOZAS-DE-LA-ALHÓNDIGA

Claudia y Sebastian, los protagonistas de ‘Alabanza’, se marchan a un pueblo sin internet y habitado exclusivamente por viudas. El viaje tiene algo de huida, especialmente para Sebastian: después de varios libros de relatos que le dieron prestigio y pocos lectores, ha publicado una novela comercial que es un éxito, una traición y una fuente de problemas. La novela “empezó a considerarse extraoficialmente como el Último Best Seller de la Literatura Tal y Como se Conocía en el año 2013”. Sebastian piensa relatos que no terminan de satisfacerle sobre algunas exnovias, mientras Claudia se interesa por un episodio que ocurrió en esa localidad fantasmal.

Así empieza la nueva novela de Alberto Olmos (Segovia, 1975), una obra ambiciosa y rica sobre el amor, la identidad y la escritura. ‘Alabanza’ juega con climas, imaginarios y registros diferentes para abordar muchos asuntos. Contrasta los paseos por los espacios abiertos del pueblo de la pareja con la cerebración incesante, obsesiva y casi claustrofóbica de Sebastian. La preocupación por aspectos íntimos –la relación entre dos personas, pero también la relación que tenemos con nosotros mismos– no excluye un elemento de crítica social perspicaz y libre. Tiene largas oraciones subordinadas y chispeantes listados autobiográficos que hacen pensar en Joe Brainard (como cuando se habla de veinticinco recuerdos “brincando simultáneamente en su cabeza”, entre los que está que “le ponen gafas y se siente la persona más desgraciada del mundo”). Contrapone un escenario rural, de ancianas siniestras, vendedores ambulantes y crímenes remotos, a una ambientación en el futuro inmediato. El erotismo resulta natural y tortuoso al mismo tiempo. Olmos parece disfrutar resultando incómodo. Consigue que esta novela llena de artificio, extremadamente autoconsciente y repleta de rimas internas, trucos narrativos y elementos metaficcionales, transmita una sensación de sinceridad, casi confesional.

‘Alabanza’ muestra la literatura desde varios puntos de vista. Además de los personajes reales que se pueden intuir en algunos momentos, hay observaciones brillantes, divertidas y a veces paranoicas del mundo literario, de la recepción de las obras y de los rumores: “Eran innumerables las anécdotas que circulaban por internet sobre su divismo diabólico, y siempre incluían desplantes a otros autores en actos sociales y cenas literarias y festivales, y abusos sexuales cometidos con agravante de satiriasis sobre becarias y editoras y jefas de prensa, y algún que otro veto fatídico a que determinado escritor publicara su libro en el mismo sello que él”. Traza un retrato emocionante de la pasión por la escritura y de un aprendizaje autodidacta impulsado la idea de la literatura como una especie de redención, de ascenso íntimo y social: “Quería ser escritor para no ser de pueblo, para no ser pobre, para ser medido de otra manera. Para no ser telefonista ni grabador de datos; para no ser como todo el mundo, una cifra de salario, un apellido, una casa en determinado distrito de la ciudad. Sería Sebastian Bel, escritor; nada más”. O quizá mucho más: “Claudia interpretaba que a Sebastian le ocurría con el sexo algo similar a lo que le vino sucediendo hasta muy tarde con la literatura: que se creía el espejismo, que daba crédito a la existencia de una parte del mundo donde publicar un libro detenía los relojes y darle fuego a una mujer espectacular acababa en ‘ménages à trois’ con su hermana gemela”.

‘Alabanza’ reflexiona a través la forma y la dosificación de la información: la dificultad de decir las cosas –un relato o un secreto– es una de sus claves. Trata de las historias que contamos, y que no contamos, a los demás. Muestra la curiosa mezcla de desilusión mundana y fe en las posibilidades del género de un narrador que se plantea la escritura como un desafío y piensa que a veces los buenos libros se escriben contra uno mismo.

‘Alabanza’. Alberto Olmos. Literatura Random House, Barcelona, 2014. 376 págs.

[Esta reseña salió en Artes & Letras de Heraldo de Aragón. Imagen.

Anuncios