EL VERDADERO ENEMIGO

por gascondaniel

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Escribe Juan José Sebreli en El asedio a la modernidad (Debate, 2013):

La diversidad colorida que añoraba Lévi-Strauss sólo era percibida por el viajero, pero para los miembros locales no significaba sino pobreza y atraso. También implicaba la opresión para los individuos que querían librarse de una tradición en la que no creían. El verdadero enemigo del individuo no ha sido la humanidad universal, sino los particularismos: nacionales, biológicos, raciales, sexuales, clasistas; éstos son los que sofocan la libertad y uniformizan a los hombres. Las utopías negativas sobre el mundo masificado, sobre el modelo único de hombre no se han cumplido; de hecho, vivimos en un mundo unificado por la economía transnacional, las comunicaciones, los medios, los viajes. El individuo es más libre que cuando vivía en una aldea vigilada por sus vecinos, controlado por la familia, la tribu o el clan. Nunca como en el universalizado mundo actual ha habido mayores posibilidades de elegir, de cambiar, de movilizarse, ni ha habido mayor diversidad de opiniones, de creencias, de estilos de vida, de modas, de formas de comer y de educarse, de comportamientos sexuales. Nunca el individuo ha llegado ser tan independiente, ni la vida privada ha estado tan separada de la vida pública. Basta con comparar la situación actual de las mujeres, de los homosexuales, de las minorías raciales, con la que todos ellos vivían hasta mediados del siglo xx. Contra el romanticismo colectivista que descree de la existencia real del individuo y de la humanidad, y rescata los particularismos, la concepción de la modernidad encuentra la realidad última en el individuo y en la humanidad: la libertad del individuo supera las limitaciones de las particularidades, y trasciende hacia la universalidad.

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